El Reto de la Innovación Disruptiva

by Nicolas Vega Mora on mayo 17, 2012

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Disrupción, innovacion evolutiva

Recientemente leí un articulo en el blog de Manuel Gross escrito por Javier García Martínez que no solo me gusto bastante, sino que me recordó la importancia de retar mi zona de confort profesional, si lo que busco realmente es ser parte de los que dan una milla más, de los agentes del cambio y la generación de valor.

Particularmente quiero retomar una cita que Javier Garcia utilizó en su artículo; en busca de los océanos azules, 9 claves para investigar en innovación disruptiva “Como explicó el profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, Clayton M. Christensen en su libro, The Innovator’s Dilemma, las grandes empresas tienden a ignorar las innovaciones disruptivas y se centran en lo que perciben como las demandas de sus clientes actuales. Se olvidan de que el valor real reside en la creación de nuevas oportunidades de mercado. Henry Ford, quien produjo el primer automóvil económicamente asequible, dijo: “Si le hubiera preguntado a la gente lo que ellos querían, habrían pedido un caballo mejor (o, en algunas versiones, más rápido)”

La innovación disruptiva a diferencia de la evolutiva (innovar basados en evolucionar los productos o servicios actuales con alguna mejoras), propone crear nuevas necesidades y mercados con productos o servicios que el cliente no sabe que todavía necesita. Justamente la base para establecer océanos azules.

Google y la Innovación

Google tiene su formula 80% 20% 10% en donde este último 10% es el tiempo que puede utilizar la gente para plantear proyectos de su iniciativa propia, diferentes al núcleo del negocio (innovación disruptiva) y el otro 20% es el tiempo que tiene la gente para mejorar el core business (innovación evolutiva). Sin duda a Google le funciona, y por eso es considerada una de las compañías más innovadoras del mundo y aunque la mayoría de sus ingresos provienen del 80% del tiempo de sus empleados, ese otro 30% hace que Google siempre sea relevante al usuario,  mejore sus productos y de vez en cuando establezca una nueva forma de hacer las cosas.

Innovación bajo la óptica del marketing

Bajo la óptica del Marketing digital existe una promesa simple “ahora que todo es medible, basemos nuestras decisiones sobre hechos” Esto frecuentemente se traduce en nuestro medio de esta manera “No me presente proyectos que no partan de hechos (necesidades explicitas y estadísticas que de alguna manera demuestren que esto ha funcionado), no me invite a invertir mi dinero en algo que no me va a producir resultados inmediatos”.

Yo mismo en varios artículos en este blog he insistido sobre la importancia de basar nuestras decisiones en hechos, y en general pienso que esto está bien, pero si no hay nadie dentro de la compañía que rompa el molde, que pase por encima de algunos paradigmas y los destroce, no esperemos cambios importantes, no esperemos esas chispas de genialidad que tanto buscamos.  En palabras de  Benjamin Franklin “La insensatez es hacer la misma cosa una y otra vez, con la esperanza de que suceda algo diferente”

Bajo el marketing es muy fácil caer en la rutina reactiva diaria y centrar totalmente la atención en lo inmediato en lo que hay que hacer. Esto no enfurece al jefe, le permite llegar a los presupuestos y no lo convierte en  la persona pesada del equipo tratando de proponer “locuras”.

Justamente partiendo de los datos con los que hoy contamos gracias a la tecnología, hay que hacer el esfuerzo por interpretarlos, traducirlos y observar tendencias o patrones del comportamiento humano que sean la base para proponer nuevas formulas. Debemos sentar las bases en nuestros equipos de trabajo para que unos cuantos al menos tengan el espacio para proponer las bases del cambio, para que pierdan el miedo a equivocarse. Como profesionales del marketing debemos ir adelante de los consumidores, saber hacia donde apuntan su atención y bajo esta óptica enseñarles cual es el próximo paso. Tenemos una posición privilegiada para establecer las bases del cambio.

 

 

 

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{ 2 comments… read them below or add one }

Alexander Rios mayo 17, 2012 a las 2:12 PM

Hola Nicolas, muy bueno tu articulo como siempre conciso y bien cohesionado. Es claro que en una economía como la nuestra, aunque el tema de innovación anda en boca de todo el mundo, es difícil hacer que las compañías (sobre todo las pymes) hagan inversiones importantes o al menos constantes en dicha materia. Afortunadamente Medellín se presenta hoy como una de las ciudades en Lationoamerica que esta haciendo grandes esfuerzos para hacer que la innovación sea un asunto más cercano a todos nosotros. Creó que desde el área de la comunicación y en especial desde las TICs, se puede explorar este campo de la innovación disruptiva de una manera muy positiva. Estoy convencido que debemos apropiarnos de las nuevas tecnologías y a partir de allí la innovación será una consecuencia natural.

PD: creo que la frase es de Albert Einstein.

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Nicolas Vega Mora mayo 17, 2012 a las 5:30 PM

Hola Alexander

Ante todo, gracias por tu concepto y que bueno saber de vos. Respecto al concepto, creo que Medellín tiene las pilas puestas, pero hay un trecho enorme entre el bonito concepto y la realidad al interior de las compañías. Claro hay buenas excepciones pero lejos de asegurar un futuro inmediato muy distinto al actual. Eso si estoy muy optimista porque hay que empezar y es claro que hace unos 8 años Medellín esta en la tónica correcta.
Lo que necesitamos es dejar de ser tan mercantilistas y complementar el chip con una apuesta más por producir valor.

Saludos y un fuerte abrazo.

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